Edtech, pandemia y escuelas.
De la improvisación a la oportunidad

No dejo de oír en mi entorno profesional acerca del ‘momento’ que vive la telemedicina, aunque lo cierto es que oigo menos sobre la oportunidad que también vive la ‘edtech’, un ‘momentum’ al que los memes y quejas de aquellos que vivimos el desafío de convivir con un teletrabajo distinto al que conocíamos, no logran empañar. Los niños están en casa y, desde muchas escuelas, se lanzan listas inacabables cargadas de enlaces y múltiples accesos a plataformas que muchos niños no pueden utilizar autónomamente aun. Pero ¿y si según su edad y madurez, esa pantalla que tanto nos complica a hora a las familias, permitiera aprender de otro modo? Como dijo Bill Gates, ¿no está en tu cliente más descontento tu mejor oportunidad de aprendizaje?

La ‘edtech’ debería ser una oportunidad de innovación real en el entorno escolar, que facilite y mejore las condiciones a quienes aprenden y a quienes enseñan, y que nos ayude a proyectar las escuelas del futuro, con posibilidades maximizadas.

La pandemia actual ha puesto en jaque el modelo basado en la educación presencial y, la falta de reacción estratégica a tiempo de centros y Administraciones podría poner en jaque también la oportunidad de una escuela de futuro en la que el aprendizaje pueda pasar a ser híbrido, presencial y online, y que eso asiente en un modelo más personalizado. No dudo que llegar a ese equilibro, la ‘blendización‘ de estrategia presencial y online, no vaya a ser un nuevo reto. Pero no me parece comparable al que está siendo digitalizar las escuelas a causa de una situación de fuerza mayor. A fin de cuentas, la escuela tal y como la conocíamos, ya había identificado lo mejor del modelo presencial y conoce bien qué parte de su ADN debe hibridar. Aprovechemos la coyuntura, pues, para aprender qué parte de la escuela digital va a completar mejor la experiencia de los estudiantes.

Para el curso 2020-21, me gustaría ver una estrategia de educación online, que responda y encaje con la visión original de la escuela y que, sin lugar a dudas, la ayude a superarse.

Desde mi punto de vista, la ‘edtech’ tiene la oportunidad ya no de ser adoptada porque el COVID19 ha hecho saltar por los aires cualquier atisbo de barrera, si no de dejar de usarse de manera improvisada y ser una oportunidad de innovación real en el entorno escolar, que facilite y mejore las condiciones a quienes aprenden y a quienes enseñan, y que nos ayude a proyectar las escuelas con posibilidades maximizadas. Estas semanas creo estar asistiendo a un auténtico boom de ‘learning by doing’, que no es necesariamente malo, sino todo lo contrario: el prueba-error es la mejor base de conocimiento. Observo, por ejemplo, vídeo-llamadas más relajadas y cada vez más interactivas, que responden a una curva de aprendizaje ascendente entre el profesorado en competencias digitales meramente basada en la práctica. Sin embargo, también creo que lo deseable para el próximo curso 2020-21 es mayor anticipación, menos improvisación, y asentamiento de las lecciones aprendidas en el actual tubo de ensayo en el que se encuentran nuestras escuelas.

Para el próximo curso, me gustaría ver la tecnología al servicio del modelo educativo que un día esas escuelas escogieron y no gobernando -o descontrolando- la situación. Me gustaría, en definitiva, ver una estrategia de educación online, que responda a la visión original de la escuela y que, sin lugar a dudas, la ayude a superarse. Y detrás de una estrategia de educación online, viene un plan de capacitación y una importante decisión tecnológica que no estoy segura de que se pueda tomar con la celeridad de la situación que hemos vivido, pero que estamos a tiempo de corregir para el 2020-2021.

La ‘blendización’ de estrategia presencial y online va ser un nuevo reto. Pero no me parece comparable al que está siendo digitalizar las escuelas a causa de una situación de fuerza mayor. La escuela tiene que salir fortalecida de esto.

Lo paradójico en un escenario en el que el Estado no obliga a avanzar contenidos es que, en muchos casos, los contenidos han seguido siendo el centro de la actividad. No lo han sido los niños, ni el desarrollo de su autonomía, ni el de determinadas habilidades. Y ahí es donde los padres asistimos a la peor de las flaquezas: por lo general, hay que acceder a varias plataformas constantemente, porque los contenidos obligan. Las editoriales siguen rehusando la integración de sus contenidos en otros espacios; apenas si permiten incorporar vínculos de una plataforma a otra, y eso, por supuesto, no va a facilitar que los niños ‘acudan solos’ a la escuela ni que naveguen de una materia a otra fácilmente. ¿Por cuantas puertas entran los niños al colegio? ¿Cuantas veces salen de él para trabajar una materia? Los LMS (learning management system) ya allanan esos caminos para que el niño, poco a poco, los camine en solitario, pero deberíamos dar por fin paso a una navegación fluida y en la que no necesite apearse de una plataforma a otra.

Tampoco van a fomentar la autonomía, argumento de peso en todas las etapas de la escuela, las comunicaciones directas a los padres, esos ‘emails’ que han sustituido a las agendas escolares. Los niños preguntan qué toca hoy, igual que preguntan por la comida. ¿A caso no tenemos agendas y calendarios virtuales que enlacen a los contenidos, videollamadas, etc.? El class management más simple les ayuda a visualizar y tomar consciencia de su tiempo y sus obligaciones y las familias, podemos así quedar en la retaguardia, que solía ser el lugar acordado.

Así, pues, la tecnología está lista y las familias necesitadas de una propuesta que apueste por la autonomía del menor. Pero queda lo más importante: no se tomarán decisiones adecuadas si no se diseña una estrategia adecuada a los objetivos de la escuela, se elige una tecnología que la contemple y se dota a sus profesionales del plan de competencias necesario. Parecerá muy obvio… pero hablemos en septiembre, y si sigues recibiendo emails y no son para quedarte en la retaguardia, no te lamentes y muévete: explícale a la dirección de vuestra escuela que la ‘edtech’ sólo puede ser una oportunidad para avanzar y renovar la confianza que las familias depositaron en su institución.

* Me inicié en el campo de la Educación hace 16 años y me adentré en el de la ‘edtech’ y la maternidad en la última década. El negocio digital en general; la educación online; la tecnología educativa y la adopción de la innovación son parte de mis áreas de interés profesional desde hace años. En el momento actual, promuevo el emprendimiento y la innovación mediante programas educativos en EIT Health, una de las mayores plataformas de innovación en salud y ciencias de la vida a nivel global. Colaboro con ESADE y con startups que me han enseñado mucho. Entre otras cosas, cuántas posibilidades de transformación tienen los servicios y, por supuesto, la enseñanza.


Senior Manager | Project Leader | Innovative Education | Learning and Development

 

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